Cinco son las puertas, cinco las llaves:
Lucharéis siempre. No hay descanso.
Cuidaréis el cuerpo, él es el templo y el cordero que se ofrece en el altar del tiempo.
Cultivaréis la mente, los frutos cosechados son conciencia agradable al Supremo.
...Volveréis vuestra mente hacia lo único que importa: la búsqueda anhelante de “CENTRO”
Generad en vosotros y transmitid la fortaleza y voluntad de lo flexible.
Cerrad los ojos y con el corazón abierto caminad sin miedo por el puente de la fe.
Después… la eternidad.